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Hoy os dejo mi receta de galletas, que se que hay muchisimas pero esta
es la que hago yo siempre por lo rápidas y manejables que son pero
sobretodo porque
no llevan huevo y están rikisimaaas!!!
El tema del huevo siempre es delicao, por alergias, conservación, etc...
así que esta receta, para mi, es la mejor de las que he probado, y os
aseguro que fueron muchas hasta que di con ella
Lo que cambio según me convenga es el sabor añadiendole aromas como la
vainilla, coco, almendra, limón, naranja, frambuesa, canela, café....
hay muchas opciones y seguro que encuentras la tuya
- 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 75 gr. de azúcar glass
- 1 y 1/2 cucharaditas de aroma (el que querais)
- 1/2 cucharadita de sal
- 250 gr. de harina
Como veis son poquitos ingredientes y en cualquier momento las podemos preparar, hacerlo porque os van a encantar, de verdá
Yo esta vez he utilizado
aroma de Coco y os aseguro que están buenisimas!!
La mantequilla es
imprescindible que esté a temperatura ambiente, no vale calentarla ni
ponerla encima de un radiador, es importante atemperarla dejandola fuera
de la nevera 24h. aunque si estamos en verano con 3 o 4 horas será
suficiente.
El azúcar glass siempre hay
que tamizarla y no sirve el azúcar granillo triturada en la Thermomix,
tiene que ser azúcar glass industrial y tamizarla para hacerla mas fina
todavía.
La harina, usaremos la común que utilizamos para cocinar y por supuesto tambien la tamizaremos.
Y sabiendo todo esto, empezamos
Lo primero será poner la mantequilla en un bol y batirla con las
varillas eléctricas hasta que tengamos una crema muy fina parecida a la
pasta de dientes y entonces iremos añadiendo el azúcar glass a
cucharadas sin dejar de batir.
Una vez esté toda la azúcar integrada nos habrá cambiado ligeramente de color y será una pasta cremosa y firme.
Añadimos en este momento el aroma que hayamos escojido, por cada 100 gr.
de mantequilla añadimos una cucharadita de postre y batimos de nuevo
para integrarlo.
Es el momento de la harian, mezclamos la sal con ella y dejando ya las
varillas elécricas, vamos añadiendola tamizada mientras la vamos
integrando a la masa con ayuda de una lengua de silicona hasta acabarla
totalmente.
Existe la posibilidad de congelar la masa, en ese caso,
dejamos reposar la bola una hora en la nevera, la estiramos pasado ese
tiempo dejandola de 1 cm. de grosor y es tan sencillo como poner en un
tuper hermético un papel de cocina, masa, otro papel, masa, otro papel,
masa y así hasta acabarla y siempre en último lugar poner papel de
cocina. Cerramos el tuper con su tapa y lo congelamos así.
El papel hará que absorva la humedad, incluso podemos poner un trozo de miga de pan y tambien nos ayudará a ello.
Cuando
lo vayamo a utilizar, bastará con sacarlo del congelador, utilizar el
cortador de galletas que hayamos elejido, colocarlas sobre papel de
horno y hornearlas sin necesidad de haberlas descongelado previamente.
Si
usamos la masa el mismo día, una vez la tengamos lista, hacemos una
bola, la colocamos sobre un papel de horno y ponemos otro encima. La
estiramos con el rodillo hasta conseguir el mismo grosor en toda la
lámina y la dejamos reposar 1 hora en la nevera, la sacamos y estará
lista para cortar nuestras galletas.
Lo ideal es tener un rodillo
regulable para que la galleta quede siempre con el mismo grosor ya que
sino pueden aparecer burbujas al horneala y si la decoramos más tarde
con glasa, al no estar nivelada, se nos puede
'escurrir' afeando la galleta.
Si no tenéis la posibilidad de adquirir un rodillo regulable como
este, pulsando
AQUÍ os doy una opción barata y casera para poder fabricaros uno vosotros mismos como el que véis en esta foto!!
Para cortar las galletas usaremos cortadores que iremos
utilizando de tal manera que aprovechemos la lámina de masa de la mejor
manera. Con los recortes que nos sobre, podremos amasar de nuevo y
volver a cortar aunque esté paso lo haremos máximos 2 veces ya que
después de eso la textura de la galleta ya no quedará igual después de
hornearla.
Con una espátula que meteremos en azúcar glass para
que no se nos pegue la galleta, vamos cojiendolas ya cortadas y las
colocamos en la bandeja de horno sobre papel de hornear.
Es
importante que todas las galletas que pongamos en la bandeja sean del
mismo tamaño ya que sino las mas pequeñas se nos pueden quemar o las mas
grandes quedar crudas.
Podemos pinchar palos de brochetas en
algunas galletas para hacer piruletas. Tambien podemos utilizar otros
cortadores mas pequeños para hacer dibujos sobre las galletas o incluso
cortar trozos mas pequeños y ponerlos encima de las grandes, con el
calor se quedarán pegadas.
Las metemos en el horno que habremos
precalentado a 170º y las tendremos de 12 a 15 minutos, aunque eso
dependerá del tamaño de las galletas. No deben quedar muy tostadas ya
que nos quedarán muy duras una vz frías, aunque os parezca que estén
blandas al sacarlas del horno una vez frías se endurecen así que
tranquilas, con 15 minutos será suficiente.
Al sacarlas del horno, las colocamos sobre una rejilla y las
dejamos enfriar totalmente, así tal cual aguantan hasta un mes
tranquilamente si las metemos en un recipiente hermético.
Por supuesto nos quedarán mas bonitas si las decoramos y aplicamos colores, sprinkles y alguna técnica, verdad?